Y, ¿en qué somos expertas?

Las preguntas que nuestros potenciales clientes hacen cuando nos conocemos, son tan diversas como la naturaleza de cada uno de sus proyectos. Van desde, qué han hecho en Fintech, son fanáticas del box, qué otros e-commerce han hecho en Magento, cuál es la estrategia más exitosa que han ejecutado con marketing de influencers, hasta, ¿son expertas en alguna industria, tienen más experiencia que el resto de las agencias?… Y la respuesta, casi siempre, es no.  No somos expertas, somos curiosas, y eso nos lleva a explorar y a ser creativas en las soluciones que proponemos.

Les platico un poco de lo que sucede en nuestros días, con la intención de ilustrar mejor la experiencia que traemos a la mesa:

Un emprendedor inquieto, con un ritmo que parecía difícil de alcanzar.
Temas, conceptos, herramientas, cuestionamientos y más ideas. Desde la primera sesión se trató de brincar de una cosa a otra: capital social, Metcalfe’s law, cryptocurrencies, tokens, dinámicas de programas de lealtad, gamification, entre otros. Profundizamos en cómo intercambiar el tiempo libre o hacer un marketplace de voluntariado. Indagamos sobre cuáles eran las mejores plataformas de educación y qué proyectos resolvían necesidades emocionales.

Así, de una semana a otra, éramos sorprendidas con un nuevo prototipo en línea; funcionando y probando una hipótesis de un pedazo de la plataforma.

De manera paralela, nosotras nos acercamos a las personas para entender qué es aquello que los mueve o los limita a pertenecer a iniciativas de este estilo. Entendimos los elementos inmersos en dinámicas de colaboración y definimos arquetipos. Una estrategia que nos permitió jerarquizar las funcionalidades en orden de relevancia, para priorizarlas en un roadmap de desarrollo que plantea las hipótesis a comprobar en cada uno de los prototipos. Mismos que funcionan como requisitos para sumarse a la plataforma central. Concluyendo en el desarrollo de una marca y una estrategia de comunicación segmentada por etapas y con potencial de crecimiento.

Un negocio andando, con necesidad de expresar quien realmente es.
Con más de tres años en el mercado digital, como un negocio de fabricación de muebles, y abriéndose cancha como tienda física, el equipo llegó a nosotros con muchas preguntas.  Arrancamos con un sprint, en donde ambos equipos colaboramos a través de un proceso intenso de design thinking que duró 10 días.

Confirmamos que las piezas correctas estaban sobre la mesa: una gran idea de negocio, que respondía a necesidades de los usuarios, un producto con calidad superior a la de la competencia, y los canales correctos para su venta. Dimos respuesta a esas preguntas que tanto inquietaban al negocio e identificamos que lo que faltaba era el factor emocional: las sensaciones, el lenguaje de los materiales, expresar la posibilidad de tangibilizar diseños personales y el rol que juegan los espacios para habitar las ideas. Así que, habiendo acotado los ingredientes, rediseñamos la experiencia, transformando el e-commerce genérico en una plataforma de diseño que se alinea con su filosofía y empodera al usuario. Segmentamos la estrategia de marketing y dibujamos las posibilidades que vinculan al negocio con la comunidad. 

Un negocio tradicional, pensando en innovación digital.
Un proyecto impulsado por el equipo de TI, buscando innovar en el canal digital de una cadena de farmacias. El brief, construir un e-commerce igual que el de la competencia. Después de señalarles por qué el cambio empieza con los usuarios y no en la tecnología, pudimos desarrollar una estrategia que nos permitió acercarnos a las personas y profundizar en sus necesidades reales.

Así fue como diseñamos un servicio de farmacia integral, que se tradujo en una aplicación que facilita las complicadas tareas de vivir con un padecimiento crónico degenerativo y/o terminal. Definimos funcionalidades como alarmas de toma de medicamentos, grupos de apoyo, reportes de síntomas y programación de compras. Con este nuevo enfoque, logramos ayudar a los pacientes y blindar el posicionamiento de la farmacia en el sector de medicamentos especializados.

Un servicio conservador, ajeno al concepto de innovar
Comenzamos el proyecto de desarrollo de marca y ecosistema digital para un despacho de derecho financiero, una categoría en donde aparentemente el cambio no está muy bien visto. La respuesta parecía obvia, sin embargo, al acercarnos a los clientes actuales entendimos que las personas están cansadas del esquema tradicional de consultor legal. Un aprendizaje que abrió la puerta a otras posibilidades, un nuevo discurso mucho más cercano y colaborativo.

Así que, respondiendo a las pregunta que inquieta a nuestros clientes… En Gerundio, somos expertas en diseño estratégico e innovación.
Entendemos, escuchamos y analizamos. Tenemos la capacidad de sintetizar grandes cantidades de información y de identificar y destilar las pequeñas pistas que hacen la diferencia.

Somos un equipo creativo, con un potencial enorme de conceptualización, y las herramientas -o red de colaboradores y alianzas- necesarias para ejecutarlo. Y bueno, también con el valor para intentarlo.

-Elena Benítez