Tu propósito de marca no vende

Tu propósito de marca no vende

Es indiscutible que estamos en la era del propósito. Cada vez vemos más marcas que se unen a diferentes causas, que hacen de su propósito el mensaje central de su comunicación o incluso que cambian su esencia para hacerla coincidir con un propósito que antes no figuraba en su construcción de marca. Sigue leyendo y aprende por qué esto, por sí solo, no sirve de nada y tu propósito de marca no vende.

Por el equipo de Gerundio

Si estás a cargo de transmitir la oferta o la esencia de una empresa al exterior, muy probablemente habrás tenido reflexiones o discusiones internas sobre la razón de ser de tu marca.

Esa frase inspiradora y poderosa que («seguramente») hará simpatizar a más y más personas y generará una relación íntima y favorable que («seguramente», otra vez) el día de mañana se traducirá en más ventas.

Lamentablemente, esto no es así, y aquí te contamos por qué:

 

1. El porqué es importante, pero el «qué» y el «cómo» mandan

No es que no sea relevante, valioso o recomendable tener un propósito de marca, es que creer que —por sí solo— va a conducir a mejores resultados es, tristemente, un error.

Si tu producto o servicio no es bueno, no ayuda a resolver necesidades específicas o no es relevante para las personas a las que va dirigido, no importa que tengas un propósito elocuente, inspirador y único; las ventas no subirán.

 

2. Si no lo demuestras, entonces no es real

Ya hemos hablado de esto en otros artículos; y es que «hacer» es mucho más valioso que «decir». En otras palabras, serán las acciones de tu marca las que hablen por ella.

De nada sirve tener un bonito propósito en tu página de inicio o en tu bio de Instagram si no lo demuestras con acciones tangibles en el día a día. Si quieres ser relevante y que te tengan en cuenta cuando tus clientes decidan a quién comprar, será mejor que empieces a pensar en hechos, no en palabras.

 

3. Es mejor no tener un propósito que tener uno que no sea genuino

Como decíamos al principio de este artículo, estamos en la era del propósito, lo que ha llevado a muchas marcas a apalancarse de una surtida colección de causas o propósitos. Pero si las marcas no creen realmente en las causas a las que se unen, se notará (y se notará mucho).

Lo peor que pueden hacer las marcas en estos casos es subestimar a sus clientes. Si su propósito no es genuino, está ahí como una moda transitoria o está construido sobre argumentos falaces, la gente lo notará… y cuando esto ocurra, las ventas no solo no aumentarán sino que ocurrirá lo contrario.

En definitiva, está claro que tener un propósito de marca puede ser vital a la hora de conseguir un posicionamiento en tu sector, pero ten siempre presente que un propósito que no vaya acompañado de una buena oferta o de acciones tangibles será un argumento muy débil a la hora de conseguir ventas.

Si quieres construir un posicionamiento sólido para tu marca, lo ideal es centrarse en ofrecer un buen producto o servicio, crear experiencias memorables y, sí, tener un propósito inspirador y elocuente, pero solo si es genuino y si tienes la capacidad de demostrarlo en el día a día.

Si quieres que te echemos una mano con la construcción de tu marca, desde su oferta, experiencia y propósito, escríbenos y trabajemos codo con codo en ello.