Gerundio Blog TEMU

TEMU, lo bueno y lo malo.


Por:
Melisa Agúndez

 

La constante aparición de anuncios del ya popular TEMU en internet, ha capturado la atención de usuarios en todo el mundo. Originaria de China, esta plataforma ha emergido de manera veloz, desafiando a los grandes del comercio electrónico como Amazon y Walmart. Tan sólo en el primer trimestre de 2023, sus ganancias aumentaron un impresionante 58.17%, superando los 5,400 mdd y posicionándose como el marketplace donde puedes conseguir, prácticamente, todo y a precios bajísimos. Pero, ¿cómo fue que lo ha logrado?

Podemos ver la base éxito de TEMU en distintos frentes:

1. La variedad de productos, con más de 100 categorías, que van desde ropa y juguetes hasta electrodomésticos y muebles.

2. Todos los productos se encuentran a precios sumamente bajos, con los que es difícil competir. 

3. Envíos relativamente rápidos, comparado con sus predecesores AliExpress o Alibaba, que podían tardar meses en llegar al destino, o no llegar en lo absoluto. TEMU ofrece envíos express así como envíos regulares que tardan, a lo mucho, dos a tres semanas.

Ahora, estas características podrían pertenecer a cualquier otro marketplace, no hay nada excepcional de tener variedad de productos, precios bajos y envíos rápidos, esta trifecta podría ser alcanzable con buenos proveedores así como servicios de logística. Pero, existe un último ingrediente que ha hecho de TEMU lo que es, y son todas las técnicas de gamification que han implementado. Sus descuentos de hasta el 90%, productos de regalo, crédito y envíos gratis, atraen a los usuarios y los mantienen comprando ya que para “desbloquear” dichos beneficios es necesario realizar una compra y hacerlos válidos a la siguiente. Entre más se compra, más se gana.

Sin embargo, la plataforma también ha sido objeto de críticas en relación a su estrategia de user experience. La cual se ha enfocado primordialmente en mostrarle a los usuarios a toda costa los beneficios y promociones, lo que ha creado problemas con la libertad del usuario a explorar la plataforma y “obligarlo” a ver estos pop ups.

Además TEMU utiliza “patrones oscuros”, experiencias digitales intrincadamente diseñadas que explotan la psicología humana, como la falsa escasez para motivar la compra y quitar productos para luego volver a ponerlos. Esto no sólo genera frustración y confusión en los usuarios, sino también pueden infringir límites legales y éticos al coaccionar a los consumidores hacia transacciones no deseadas.

Para contrarrestar la influencia de los patrones oscuros, es crucial comprometerse con la protección de la privacidad del usuario y cultivar un entorno digital transparente y centrado en el usuario. Esto implica políticas de privacidad exhaustivas, mecanismos de consentimiento de cookies robustos y herramientas de gestión de preferencias fáciles de usar.

Con este aprendizaje, nos queda claro que en un mercado donde la transparencia y la ética son cada vez más valoradas, cualquier negocio o proyecto tiene la oportunidad de consolidarse no sólo como una fuerza en su sector, sino también como un actor ético y confiable en la vida digital de sus usuarios. En el escenario actual, la verdadera prueba de cualquier marca es equilibrar el crecimiento con la integridad en la experiencia del usuario.

Y tú, ¿ya compraste en TEMU?